¿Picor vaginal? Posibles causas y tratamiento 

A muchas mujeres nos ha pasado sentir molestias en nuestra zona íntima. De hecho, tres de cada cuatro mujeres sufren picores en la zona íntima en algún momento de su vida. No existe una razón concreta para el picor de la vagina, ya que puede atribuirse a diversos factores como: 

  1. Trastornos de la Piel: Afecciones como la psoriasis y la dermatitis atópica pueden afectar la salud de la piel en esta área. 
  1. Alergias: El uso de geles de baño, preservativos, tampones o ropa interior de materiales no naturales como el algodón puede generar reacciones alérgicas. 
  1. Antibióticos: Tomar estos medicamentos, que atacan bacterias, puede afectar la microbiota vaginal al no ser selectivos, eliminando tanto las bacterias malas como las buenas. 
  1. ETS (Enfermedades de transmisión sexual): Algunas infecciones de transmisión sexual pueden provocar una reacción del sistema inmunitario en el área genital, causando irritación y picazón. 
  1. Hongos: La presencia del hongo Cándida, comúnmente asociado a infecciones por hongos, puede afectar el equilibrio de la microbiota vaginal. 
  1. Menopausia: La reducción de estrógenos y los cambios hormonales durante la menopausia pueden influir en la salud íntima. 
  1. Mala higiene íntima: Tanto la falta como el exceso de higiene pueden provocar molestias y picazón. Mantener un equilibrio adecuado es esencial para prevenir estas molestias. 

Cuando factores como los mencionados anteriormente desequilibran la flora vaginal, como una señal de alerta, aparece ese incómodo picor, irritación o prurito en la vagina y posiblemente un flujo vaginal diferente. En estos momentos, es crucial prestar atención a la salud íntima y considerar medidas para restaurar ese equilibrio necesario. 

  • En el caso de que tengas una infección por hongos, el flujo vaginal usualmente es espeso, blanco y no tiene olor. 
  • Si tienes vaginosis bacteriana, es posible que observes un flujo vaginal grisáceo, espumoso y con un olor similar al pescado. No obstante, es común que algunas personas no presenten síntomas. 

Para mantener la flora vaginal equilibrada y saludable, hay que seguir algunos pasos básicos pero importantes como: 

  • Cuidar tu higiene íntima sin exagerar en los lavados y evitando las duchas vaginales.  
  • Usar siempre ropa interior de algodón. 
  • No utilizar ropa muy ajustada. 
  • Secar bien la zona después de la ducha o baño. 
  • Cambiar el bañador mojado y la ropa deportiva cuánto antes. 
  • Cambiar las compresas o tampones con regularidad y,  
  • Limpiar la zona de adelante hacia atrás. 

¿Qué pasa si experimento picor vulvovaginal? 

Lo primero que hay que hacer si sentimos picor u otro síntoma relacionado es siempre acudir al médico ginecólogo, que es el profesional adecuado para evaluarlo. Es importante no ignorar estos signos, ya que podrían indicar problemas que requieren atención médica especializada. 

El tratamiento para el picor vulvovaginal dependerá de la causa subyacente. Puede incluir medicamentos antimicóticos para infecciones por hongos, terapias hormonales e hidratantes para la zona vulvar y vaginal en casos de desequilibrios hormonales durante la menopausia, o antibióticos específicos para tratar infecciones bacterianas. Es recomendable una buena higiene, y el uso de un prebiótico vaginal para mantener la flora vaginal en condiciones óptimas.  

En la edad adulta, mantener la zona íntima protegida contra gérmenes dañinos se logra usando productos específicos de higiene de la zona íntima.  

Productos con un pH un poco alcalino (superior a 8). Ayuda a prevenir la proliferación de algunos gérmenes, principalmente hongos, que pueden causar incomodidades. En los pliegues de los genitales externos, estos organismos encuentran un lugar perfecto para crecer debido a un ambiente más húmedo. 

Recuerda que la salud íntima es una parte fundamental de tu bienestar general. Adoptar hábitos saludables y prestar atención a cualquier cambio o síntoma es clave. Siempre consulta a tu médico ante cualquier preocupación para recibir el diagnóstico y tratamiento adecuados. 

Si tienes la sospecha de haber contraído alguna ETS, lo mejor es consultar a un médico tan pronto como sea posible. En muchos casos, la pareja sexual también necesitará tratamiento.