Efecto del cambio de estación en las hormonas y el ciclo menstrual de la mujer 

¿Qué son las hormonas y cuál es su función en el ciclo menstrual de la mujer? 

Las hormonas son mensajeros químicos esenciales producidos principalmente por los ovarios, aunque también en menor medida por las glándulas suprarrenales y los tejidos adiposos. Tienen un papel fundamental en la regulación de diversos procesos vitales, como el crecimiento, el metabolismo y la fertilidad. Este equilibrio hormonal puede verse afectado en ocasiones sin una causa clara. 

Principalmente, las hormonas femeninas incluyen estrógeno y progesterona. El estrógeno desempeña un papel clave en el desarrollo y mantenimiento de las características sexuales secundarias femeninas, así como en la regulación del ciclo menstrual y la ovulación. Por otro lado, la progesterona ayuda a regular el ciclo menstrual y prepara el útero para la implantación del óvulo fertilizado. 

Los ciclos menstruales regulares son esenciales para la salud femenina, pero pueden verse afectados por diversos factores, especialmente durante los cambios estacionales. 

Estos cambios hormonales en las mujeres pueden afectar significativamente el bienestar físico y emocional. 

En este artículo queremos hablar de las posibles causas de las alteraciones menstruales y qué relación podría haber entre los cambios hormonales, el estilo de vida y otros factores ambientales. Además, os daremos algunos consejos sobre cómo abordar estos desafíos de manera integral y así ayudar a preservar la salud hormonal y el bienestar general. 

Estos son algunos de los factores que pueden alterar los ciclos menstruales

  1. Alteraciones hormonales: algunos desequilibrios en las hormonas, como se podrían dar en los niveles de estrógeno y progesterona, pueden llegar a afectar la regularidad del ciclo menstrual. 
  1. Dieta: los cambios en la alimentación, como dietas restrictivas o deficiencias nutricionales, pueden influir en el equilibrio hormonal y, por ende, en el ciclo menstrual. 
  1. Métodos anticonceptivos: el uso de anticonceptivos hormonales, como píldoras o parches, puede modificar el ciclo menstrual. 
  1. Estrés: el estrés crónico puede alterar los niveles hormonales y afectar la regularidad del ciclo menstrual. 
  1. Patrones de sueño: dormir poco o tener un sueño de mala calidad puede desequilibrar las hormonas y afectar el ciclo menstrual. 
  1. Embarazo y lactancia: durante el embarazo, el ciclo menstrual se detiene y se reanuda después del parto. La lactancia materna también puede prolongar la amenorrea (ausencia de menstruación). 
  1. Menopausia precoz: la menopausia antes de los 40 años puede alterar significativamente el ciclo menstrual y causar otros síntomas como sofocos, sequedad vaginal y cambios de humor. Para enfrentar los desafíos de la menopausia de manera más llevadera, podemos incluir CimiNocta o CimiNocta Forte nuestros complementos alimenticios que ayudan en la etapa de la menopausia y que, gracias a su contenido de Vitamina B6, no solo reduce el cansancio y la fatiga, sino que también ayuda a los sofocos, sudoración e irritabilidad. 
  1. Malformaciones genitales: anomalías en los órganos reproductivos femeninos pueden afectar la regularidad del ciclo menstrual. 
  1. Tratamientos médicos o quirúrgicos: ciertos tratamientos, como la extirpación de ovarios o la quimioterapia, pueden alterar el equilibrio hormonal y afectar el ciclo menstrual. 
  1. Vida sedentaria: la falta de actividad física puede contribuir a desequilibrios hormonales y afectar el ciclo menstrual. 
  1. Cambio de estaciones: las variaciones en la luz solar y la temperatura durante el otoño e invierno pueden influir en la producción de hormonas y afectar el ciclo menstrual. 

Relación entre los cambios estacionales y las hormonas 

El clima y los cambios estacionales también pueden desempeñar un papel en los desequilibrios hormonales. Con la llegada del otoño e invierno, los días se hacen más cortos y la exposición a la luz solar disminuye.  

Esto puede afectar los ritmos circadianos del cuerpo, lo que a su vez influye en la producción de hormonas como la melatonina y la serotonina. 

La melatonina, conocida como la “hormona del sueño”, puede producirse en exceso durante los meses más oscuros, lo que puede causar somnolencia diurna y afectar el estado de ánimo.  

Por otro lado, la serotonina, que juega un papel clave en el bienestar emocional, puede disminuir, lo que contribuye al Trastorno estacional del estado de ánimo (TEEA).  

Otoño e invierno: 

  • Disminución de la luz solar: La menor exposición a la luz solar durante estos meses reduce la producción de melatonina, la “hormona del sueño”, lo que puede causar somnolencia diurna y afectar el estado de ánimo. 
  • Bajos niveles de serotonina: La serotonina, importante para el bienestar emocional, puede disminuir durante los meses de invierno, contribuyendo al Trastorno Afectivo Estacional (TAE). 
  • Efectos en las hormonas sexuales: Las hormonas femeninas, como el estrógeno y la progesterona, pueden verse afectadas por los cambios estacionales, lo que puede influir en el ciclo menstrual y el estado de ánimo. 

Primavera: 

  • Aumento de la luz solar: Durante la primavera, la mayor exposición a la luz solar aumenta la producción de melatonina y serotonina, lo que puede mejorar el estado de ánimo y reducir la somnolencia diurna. 
  • Astenia primaveral: La transición del invierno a la primavera puede provocar astenia primaveral, caracterizada por fatiga, falta de energía y cambios de humor, debido a los cambios en los niveles de luz solar y los ritmos circadianos. 

Las fluctuaciones hormonales durante los cambios estacionales pueden ser especialmente significativas para las mujeres, ya que las hormonas sexuales femeninas como el estrógeno y la progesterona pueden verse afectadas. 

Es esencial reconocer cómo los cambios estacionales pueden afectar el equilibrio hormonal y la salud en general. Buscar formas de mitigar estos efectos, como la práctica de técnicas de relajación, mantener una dieta equilibrada y buscar ayuda médica si es necesario, puede ser fundamental para mantener la salud hormonal y el bienestar emocional durante todo el año.  

Además, estar atentas a los cambios en el ciclo menstrual y buscar orientación profesional en caso de problemas hormonales puede ayudar a abordar eficazmente cualquier desafío relacionado con la salud hormonal y la astenia primaveral.