La sexualidad también es una cuestión de salud

En nuestra sociedad cada vez existe una mayor conciencia de la importancia de tener una sexualidad sana y plena, de ser respetuosos con las opciones de los demás y evitar cualquier tipo de discriminación. Conseguirlo, es tener una buena salud sexual. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), es “un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad”.

Para conseguirla, a menudo es necesaria la ayuda profesional. Por eso, junto a otras entidades, Gynea patrocina el XIV Congreso Español de Sexología, que este año se celebra en Barcelona. En este encuentro, profesionales de la ginecología, sexología, educación e investigación compartirán conocimientos, experiencias e ideas. Porque nos importa tu salud sexual.

¿Qué es la salud sexual?

A veces, cuando hablamos de salud, parece que solo importe la enfermedad física. La salud sexual incluye la prevención de enfermedades, pero también el sexo placentero, la relación de pareja, la reproducción y aspectos sociales, como la lucha contra la violencia sexual.

En general, la salud sexual abarca tres temas:

  • Las relaciones sexuales saludables.
  • La planificación familiar.
  • La prevención de enfermedades.

Cuidar de la salud sexual es cuidar de la mujer, pues nosotras estamos más expuestas a sus efectos: la concepción y el embarazo, las enfermedades venéreas, la violencia, etc.

Todavía tenemos mucho por lo que luchar, pero hoy ya no nos conformamos con vivir sin enfermedad. Además, queremos una sexualidad plena y satisfactoria en todas las etapas de nuestra vida.

Quítate la vergüenza: si te preocupa tu salud, preocúpate por el sexo

Nadie nace aprendido, tampoco en cuestiones de sexo. En un mundo en el que la educación sexual aún deja que desear, es normal tener dudas, falsas creencias, prejuicios o, incluso, padecer alguna enfermedad física o mental que nos impida tener una vida sexual plena. Para aspirar al máximo bienestar sexual, debemos hacernos a la idea de que puede que en algún momento necesitemos ayuda experta.

Uno de los mayores impedimentos para obtener una buena atención sanitaria en cuestión de sexualidad, es la vergüenza. Pero, en realidad, si lo piensas, no hay razón para sentir vergüenza ante algo que todas vivimos y experimentamos. No te lo pienses: pregunta, habla, asesórate y ¡no te quedes con dudas!

5 consejos para tener una vida sexual más saludable

  1. Evita las prácticas de riesgo. Especialmente si no tienes pareja estable, utiliza un método anticonceptivo de barrera que te proteja también contra las ETS.
  2. Evita el estrés, ya que es uno de los factores que afectan a la libido.
  3. Infórmate. Te ayudará a evitar riesgos, favorecerá tu eroticidad y mejorará tu bienestar sexual.
  4. Conócete a ti misma. Te ayudará a ser feliz con tu cuerpo, a saber qué te gusta y expresarlo a tu pareja sexual.
  5. Comunícate. Es la forma de evitar malentendidos con tu pareja y mejorará la calidad del encuentro erótico.

Profesionales de la salud sexual

¿Cómo saber a quién acudir cuando tienes preguntas o un problema sexual? Estos son algunos de los profesionales que te pueden ayudar:

  • Ginecólogo/a: Conocen todo lo relacionado con la salud genital y reproductiva de las mujeres. Sexualidad, fertilidad, embarazo, anticoncepción, enfermedades… Puedes consultarle las dudas de índole sexual que tengas, incluso cuando creas que es un problema sin solución.
  • Andrólogo/a: Esta especialidad de la medicina trata los problemas sexuales relacionados con el aparato reproductor masculino.
  • Sexólogo/a: Suelen ser psicólogos/as o médicos que se han especializado en sexualidad. Pueden asesorarte desde un punto de vista psicológico y médico, tratar la relación de pareja o facilitarte una mejor educación sexual.
  • Matrona: Son enfermeras con una intensiva formación en salud reproductiva, embarazo y maternidad. Es una profesional cercana a quien podrás consultar todas las dudas que te surjan en el embarazo y el puerperio.
  • Educador/a social: Entre otras muchas funciones, trabajan para prevenir los problemas sociales relacionados con el sexo, como la violencia sexual o los embarazos no deseados, mediante la educación. Los puedes encontrar en centros de planificación familiar o en el punto de atención a la mujer de tu ayuntamiento.

Quítate el lastre de la vergüenza: pregunta a tu doctora, habla con tu pareja, padres, amigos, hijos… Y ¡vive una sexualidad saludable!