¿Qué es un embarazo ectópico y cómo saber si tienes uno?

Un embarazo ectópico ocurre cuando un óvulo fecundado se desarrolla fuera del útero. En condiciones normales, cuando se produce la fecundación del óvulo, éste viaja a través de las trompas de Falopio hasta el útero, donde se implanta en las paredes del endometrio, el tejido que recubre el interior del útero.  En un embarazo ectópico, el óvulo no viaja hasta el útero y, por el contrario, se adhiere o bien en las trompas de Falopio (en ese caso se llama también embarazo tubárico), o en otras partes del cuerpo como los ovarios, el abdomen o el cuello uterino.

Los embarazos ectópicos son poco frecuentes (dos de cada cien embarazos), pero si no son tratados pueden ser peligrosos para la vida de la madre. Aunque se han conocido casos de embarazos ectópicos que han llegado a término de manera exitosa, generalmente este tipo de embarazos nunca llega hasta el final porque el óvulo fecundado no se puede desarrollar al faltarle las condiciones necesarias.

¿Qué síntomas presenta un embarazo ectópico?

Los primeros síntomas de un embarazo ectópico son similares a los de cualquier otro embarazo (náuseas, cansancio, sensibilidad, ausencia de menstruación). De hecho, dan positivo cuando se realiza una prueba de embarazo. Para darse cuenta de que el embarazo es ectópico, se debe prestar atención a las siguientes alarmas y acudir a urgencias si se padece alguno o varios de los siguientes síntomas:

  • Sangrado vaginal con dolor abdominal o pélvico.
  • Dolor y malestar en la zona abdominal, que puede ir acompañado de náuseas o vómitos
  • Problemas intestinales como diarrea o dolor al evacuar
  • Dolor en el hombro. Es un dolor muy particular justo en el punto donde termina el hombro y comienza el brazo y muy diferente al dolor de hombros o espalda que se puede experimentar, por ejemplo, por estrés o una mala postura. Es causado por un sagrado interno intenso que irrita los nervios del diafragma y origina este dolor tan particular. Aparece de manera repentina y suele desarrollarse junto con otros síntomas como malestar, dolor abdominal o sangrado vaginal… Se recomienda acudir al médico inmediatamente.
  • También pueden producirse debilidad y desmayos. Esto suele ser síntoma de que se ha producido un sangrado intenso dentro del abdomen.

 La única forma de diagnosticar este tipo de embarazo es mediante una revisión médica. El médico realizará un examen pélvico, un análisis de sangre y un ultrasonido para comprobarlo.

 Un diagnóstico temprano disminuirá riesgos de hemorragias y evitará problemas mayores.

¿Cuáles son las causas?

Aunque se desconocen las causas exactas y le puede suceder a cualquier mujer, existen ciertos factores de riesgo que predisponen su aparición. Los factores más comunes son:

  • Tener más de 35 años. La mayor tasa de embarazos ectópicos sucede entre los 35 y 44 años de edad.
  • Haber sufrido un embarazo ectópico previo. Si se ha pasado por este problema, hay más probabilidades de que vuelva a suceder.
  • Haber padecido una enfermedad pélvica inflamatoria. Si se ha sufrido alguna infección del aparato reproductor, generalmente causada por infecciones de transmisión sexual no tratadas como gonorrea o clamidia, las probabilidades de un embarazo ectópico son mayores.
  • Tratamientos de fertilidad. Este tipo de tratamientos también incrementan el riesgo de padecer un embarazo ectópico.
  • Trompas de Falopio ligadas. Las posibilidades de embarazo ectópico son mayores en aquellas mujeres que tras haberse ligado las trompas, revierten el proceso para quedar embarazadas.
  • Método anticonceptivo. El embarazo probablemente sea ectópico cuando una mujer se queda embarazada mientras usa un dispositivo intrauterino (DIU).
  • El consumo de tabaco puede incrementar el riesgo.

 ¿Qué tratamientos existe?

Tal como se ha comentado, los embarazos ectópicos no llegan a término, por lo que se deben tratar con medicamentos o cirugía para prevenir complicaciones y disminuir los riesgos para la salud de la mujer.

  • Medicamentos: se usan en aquellos embarazos con sangrado intenso. Se trata a la paciente con inyecciones de metotrexato que interrumpe el embarazo y detiene el desarrollo de las células del óvulo fecundado. El cuerpo reabsorbe el óvulo y posteriormente lo elimina.
  • Cirugía: cuando no se puede eliminar el óvulo con los fármacos, se realiza una laparoscopia y a través de un pequeño corte cerca del ombligo, se extrae el óvulo fecundado. Es el procedimiento más común.

 ¿Se puede prevenir?

No se puede evitar ni prevenir, pero se puede disminuir el riesgo:

  • Evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual utilizando preservativos.
  • Dejar de fumar.

 ¿Qué sucede después? ¿Podré tener hijos?

En la mayoría de los casos, después de un embarazo ectópico, es posible volverse a quedar embarazada en el futuro. Todo dependerá del tratamiento recibido y del estado de las trompas de Falopio. Una mujer que ha tenido un embarazo ectópico tiene aproximadamente un 15% de probabilidades de volver a tener otro. Pero con el asesoramiento médico adecuado podrá sentirse segura e intentarlo de nuevo.